El autobús
Te levantas a las siete de la mañana piiiiiiiiiiiiii piiiiiiiiiiiiii piiiiiiiiiiiiiiiiiii ¡tu despertador! ¡¡¡que horror!!! ¡y es lunes! menudo bajón…así que te tomas la leche desganada, te pones el uniforme (que es feo de cojones) y te vas a la parada del autobús…me encanta el autobús, me fascina jaja.
Llegas a la parada, y cuando llegas a la parada es como si fueras el rey, sí sí es como si fueras un ministro o algo así porque todos te miran, es curioso, hasta que llega el siguiente y entonces se desvía la atención hacía el personajillo nuevo…total te tiras allí plantada diez minutos, porqué como todos los días llega con retraso…miras al de al lado, y te fijas en sus zapatos, feos de cojones…también te da tiempo a fijarte en el bolso de una chica que es super cantarín…Y piensas…¿me estarán a mí criticando con sus mentes?…seguro, eso por supuesto.

Porqué la parada del autobús es el lugar ídoneo para encontrarte con gente de todo tipo, es el lugar perfecto para fijarte en la nuevas modas, en los nuevos peinados, el lugar perfecto para darte cuenta que tú no eres la más garrula del barrio por ejemplo…y qué mejor que hacer…que pensar en los gustos tan horribles de la gente…
Luego una vez has supervisado a los viajeros empiezas a pensar en otras cosas, y no sé como siempre acabo pensando lo mismo…que tengo sueño…una vez en el autobús me entero de las últimas novedades de libros, sí sí hay libros que se extienden como una moda, un día me encontré en el mismo autobús a cinco personas leyendo Crepúsculo…estuve apunto de preguntarle a una chica si es que lo regalaban con el bitelle del autobús a los diez primeros o algo así….
Así que una vez inspecciono los libros que veo a mi alcance me dedico a mirar por la ventanilla, me río mucho cuando veo esos conductores enfurecidos pitándose unos a otros como si fueran animales…a veces pienso que la civilización no existe…
De repente algo llama mi atención, una melodía de móvil…¿Quién coño puede llamar a alguien a las siete de la mañana?…ves como el chico rebusca en su mochila mientras suena esa canción estúpida…el chico rojo como un tomate descuelga…pero a ver si te da vergÜenza que la gente escuche verano azul a las siete de la mañana ¿Para qué cojones te la pones?…mientras me parto el culo, al igual que la mayoría de los pasajeros…pues el tío no parece tan cachondo para llevar esa musiquilla. Y sin darte cuenta, ya estas llegando…pulsas el botoncito para bajar, y sales de ese minimundo donde todos nos hemos encontrado, pero donde todos llevamos caminos diferentes.

hola, me gustaría que me dieses permiso para publicar un par de textos tuyos como son este y el titulado “a quien madruga…” en una agenda, son dos textos que hablan sobre el tema que estaba buscando “el bus” y me gustan.
espero que no te importe, espero noticias tuyas, ah, me gusta tu blog!